Bilbao-Barcelona. Día 4. Parada en Tardienta


Esta noche ha sido relativamente mala. La zona estaba llena de mosquitos que no dudaban en atacar si estabas un segundo quieto, así que lo primero que hice fue meterme en el saco de dormir y esconderme dentro. Hacía muchísimo calor, y no paraba de sudar toda la noche, y a mínimo que asomaba el hocico allí estaban esperándome para chuparme la sangre. En una de las ocasiones, al asomar la boca para echar una bocanada de oxígeno, me respiré un mosquito y me lo comí, con lo que eso conlleva, media hora con el mosquito atragantado en la garganta. Otros bichos rondaban mi cara, y por suerte a la mañana tenía pocos picotazos.

Me desperté muy temprano, y a las 7:30h ya estaba en camino con la fresca de la mañana. He decidido no pasar más tiempo en las Bardenas Reales, que para visitarlas, ya iré en otra ocasión expresamente.

En poco rato ya estaba entrando en la comunidad de Aragón.

Cuando llegué a Ejea de los Caballeros, decidí reposar tranquilamente, comerme un kebab, y salir tranquilamente destino Gurrea de Gállego.

Hacía mucho calor, y yo que soy tan burro no descanso ni en las horas de mayor sol. Creo que no bajaba de los 40 grados todo el rato.


Ésta es la vista habitual que yo tenía casi todo el tiempo, y de vez en cuando alguna imagen de pueblo ruinoso como este:

Tenía intención de llegar a Gurrea de Gállego para dormir allí, pero casualmente ya no había ninguna pensión, y hablando con unos mozos del pueblo, que por cierto eran unos auténticos pueblerinos con acento incluido, me ayudaron a buscar algún lugar donde dormir en mi trayecto adelante. Buscando en una guía. encontramos una pensión en Tardienta, como a 15 km de allí, y como ya estaba atardeciendo, me puse las pilas y adelante hacia Tardienta. El camino no estaba muy bien señalizado, y me desvié con lo que me supuso 10 km extra, luego resulta que tampoco estaba a 15 km, sino a 20, así que con la tontería me chupé 30 km hasta Tardienta.

Este es el atardecer camino de Tardienta. Ví esta preciosa imagen con los molinos eólicos, y no pude resistirme a inmortalizarla.
Decir que llegué de noche y reventado. Fue llegar a la pensión, intentar sin éxito ver un poco el pueblo, y a la cama.

En el pueblo habían puesto un cine al aire libre donde algunos niños lo veían. Ponían Avatar, sobre una pantalla torcida, la relación de aspecto 19:9 a 4:3, y con subtítulos en Inglés y Castellano.
Cuando estaba para dormir he oído que caía una fuerte tormenta de verano.

Total recorrido hoy 130 Km.

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