Bilbao-Barcelona. Día 9. Llegada a Barcelona

Hoy será el último día en ruta. Queremos llegar hasta Castelldefels y dar por concluido nuestro viaje, aunque nuestra intención inicial era llegar hoy a la costa.

Hemos salido de Alió para continuar nuestro camino, y a partir de aquí hemos tenido grandes bajadas hasta que por fín cerca de Calafell hemos visto el Mediterráneo! Por fin! Hemos llegado a la Costa Dourada. Me Hacía mucha ilusión ver el mar del Mediterráneo habiendo hecho toda la ruta desde el mar Cantábrico en bici. Por fin, aquí estaba el Mediterráneo y no pude contenerme de hacer la primera foto desde las distancias.

Hoy nos habíamos propuesto llegar hasta la costa y lo habíamos logrado, una vez allí pensamos que podíamos intentar llega a Sitges. También lo logramos. En los últimos tramos hasta Sitges, nos desviamos por unos caminos de tierra para salir de la carretera principal, que ya estábamos aburridos de tanto tráfico. En esos caminos de tierra, sentimos que estábamos perdidos, porque parecía que no tenía fin, pero pronto encontramos la entrada al pueblo. En Sitges comimos a la sombra de unos arboles en una plaza central. Allí Fátima se echó una pequeña siesta.

Después fuimos al a playa a refrescarnos, qué rica estaba el agua del mar.

Después de este chute de energía sabíamos que podríamos hacer los 16 kilómetros que separan Sitges de Castelldefels (que era nuestra meta)

Agarramos las bicis, y animados seguimos hacia nuestro destino final. Las cuestas del Garraf eran algo duras, pero menos de lo que nos habían dicho, así que poco a poco, paso tras paso, continuamos hasta que por fin llegamos. Hoy hemos hecho 80 Km.

Estamos en Caslelledefels. Fin del recorrido! Ruta finalizada!

Fuimos a visitar a Jose, y luego a casa de Emilio, donde cenamos y nos alojaron para pasar la noche. Mañana Fátima se marcha de vuelta a Monzón en tren, donde está su coche para volver a Burgos. Yo me quedo un poco más por aquí.

Foto: Belén, Emilo, Fátima y yo, en su terraza.

Ruta finalizada.

Total del trayecto 700 Km, 9 días, y totalmente satisfecho.

Hacer una ruta así, a la aventura en bicicleta, era algo que siempre me rondaba la cabeza, y sólo necesitaba decidirme y encontrar el momento adecuado. Lo recomiendo totalmente para gente con espíritu aventurero. No hace falta ser un profesional de la bicicleta para hacer cosas así. Solo hay que ponerle ganas e ilusión.

Las claves del éxito han sido la perseverancia, la paciencia, el optimismo, y saber gestionar la energía y mis posibilidades. Mi idea era pasar el día pedaleando, sabiendo que cada pedalada era un tramo más recorrido. Mi energía la he administrado comiendo no demasiado, varias veces al día, y bebiendo agua continuamente. He gestionado mi esfuerzo pedaleando con una misma fuerza determinada constantemente, si había cuestas arriba, cambiaba los platos para pedalear al mismo rito y potencia aunque la bici me desplazara mucho más lentamente (Toda cuesta arriba llega a su fin), y si había cuestas abajo lo mismo, yendo a mucha más velocidad con el mismo esfuerzo constante.

Espero haber transmitido un poco la emoción y sentimientos que he sentido en esta aventura atípica.

Bienve Ferro

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